Martin Scorsese, con sus declaraciones contra las películas de superhéroes acaba de abrir un cisma en la industria cinematográfica y un juego de replicas y contrarréplicas de los que están a favor y en contra de este género. ¿Quién tiene razón? Analicémoslo

“No es cine… lo más parecido que puedo pensar en ellas es en los parques temáticos” fueron las incendiarias palabras del oscarizado director Martin Scorsese cuando se le pregunto por los éxitos de Marvel en plena promoción de su próxima película el Irlandés que se estrena en Netflix el 27 de noviembre. «No las veo. Lo he intentado, ¿sabes? Pero eso no es cine. Sinceramente, lo más parecido a ellas que puedo pensar, pese a lo bien hechas que están, con los actores haciendo lo mejor que pueden bajo esas circunstancias, son los parques de atracciones. Eso no es cine de seres humanos intentando expresar experiencias emocionales y físicas a otro ser humano.»

Poco después se sumaron criticas aún más duras como la de Francis For Coppola tildándolas de “despreciables”: «Cuando Martin Scorsese dice que las películas de Marvel no son cine, está en lo correcto porque esperamos aprender algo del cine, esperamos enriquecernos, algo de iluminación, algo de conocimiento, algo de inspiración… No sé si alguien obtiene algo de ver la misma película una y otra vez. Martin fue amable cundo dijo que no es cine. No dijo que fuese despreciable, lo cual yo digo que es.»

 Y aun se une otro a la fiesta: Ken Loach diciendo que “son como hamburguesas”: «Las encuentro aburridas. Están hechas como mercancías… como hamburguesas… Va de hacer una mercancía que dará beneficios a una gran corporación: es un ejercicio cínico. Son ejercicios mercantiles y no tiene nada que ver con el arte del cine.»

La respuesta no se hizo esperar

Actores fetiches de ese tipo de género como Samuel L. Jackson o Robert Downey Jr. defendieron sus películas con un tono mucho más respetuoso y conciliador. A pesar que consideran absurdas esas declaraciones,  respetan que son opiniones y aprecian esa multiplicidad de puntos de vista pero que eso no va a parar a Marvel.  Al respecto merece la pena traer la reflexión de James Gunn: «Muchos de nuestros abuelos pensaban que todas las películas de gánsteres eran lo mismo, llamándolas algunas veces “despreciables». Algunos de nuestros bisabuelos pensaban lo mismo de los westerns, y creían que las películas de John Ford, Sam Peckinpah y Sergio Leone eran exactamente lo mismo. Recuerdo a un tío abuelo al que hablé maravillas de ‘Star Wars’. Él respondió diciendo, ‘Ya vi eso cuando se llamaba ‘2001’ y, chico, ¡qué aburrimiento!’. Los superhéroes son simplemente los gánsteres/cowboys/aventureros del espacio exterior de hoy en día. Algunas películas de superhéroes son horribles, algunas son hermosas. Como los westerns y las películas de gánsteres (y antes de eso, tan sólo las PELÍCULAS), no todo el mundo es capaz de apreciarlas, incluso algunos genios. Y eso está bien.»

¿Quién tiene razón? Ambas partes

No, no estoy tirando por la tangente. Es verdad. Yo que provengo del mundo del arte suelo ver este tipo de disputas en todos los géneros artísticos. Gente que opina que las vanguardias pictóricas no son arte porque no tiene la factura técnica de un Velázquez. Gente que opina que las novelas de Dan Brown no es literatura porque no tiene la prosa o lenguaje de Tolstoy… y así con todo. Aquí estamos ante distintos puntos de vista de entender el cine (como la pintura o la literatura) igualmente válidos. En ese sentido la forma de respuesta del bando del cine de Marvel me parece mucho más acertada y respetuosa. Claro que las películas de superhéroes es cine. Pero cada película va destinada a un tipo determinado de público.

La premisa inicial del cine desde sus orígenes fue la lúdico

No olvidemos una premisa fundamental del cine que ya se vio desde sus orígenes cuando el ingenio recién inventado lo utilizaban magos y saltimbanquis: el entretenimiento. En ese sentido las películas aquí cuestionadas cumplen a la perfección. Es cine de puro espectáculo. Son películas de evasión de la realidad. Que llevan al espectador a situaciones extremas, heroicas e ilusorias para que pueda fascinarse con una experiencia que rara vez podrá experimentar en la realidad. El cine de superhéroes es, ante todo, pura creatividad, puro fasto y apoteosis como cuando vas a un espectáculo de magia. El espectador que va a ver este tipo de películas espera entretenerse y alucinar con sus héroes favoritos. Eso también es la esencia del cine. Y si Avengers Endgame lo consigue, está respetando esa esencia y por supuesto que es cine.

Por otro lado, Scorsese y Coppola están defendiendo la otra facción del cine. Una facción que vino posteriormente. El cine como referente social. transmisor de ideas, de opinión. El cine que transmite emociones, puntos de vista o realidades que pueda concienciar al espectador o puedan conectar con el. Un cine pausado, con un guion profundo, interpretaciones y diálogos serios y magistrales y una temática que invite a la reflexión. Suelen tener una factura impecable y un trasfondo histórico social generalmente dramático. El cine concebido como arte al fin y al cabo.

Son las dos caras de una misma moneda. Y las dos son perfectamente válidas

Decir que una de ellas no es cine es simplemente absurdo. Puedes ser partidario de una u otra manera de entender el cine pero no por ello la otra hay que denostarla. Son dos formas de hacer cine para dos públicos muy diferentes: el primero es un público joven, ocioso, que busca desconectar, entretenerse, divertirse y pasar un rato divertido sin quebraderos de cabeza o situaciones dramáticas. El segundo es para un público más intelectual, más adulto y que sabe leer más allá de los efectos visuales y el mero entretenimiento. Un público docto que pretende aprender y no solo divertirse. Es un público tan dispar que probablemente si le llevas a ver una película de la otra facción le aburra o decepcione. Es lo que le ha pasado a Scorsese. Si no le gusta que no lo vea pero que no critique. Ante todo respeto a la diversidad.

Al final el que es soberano es el público

Mal que le pese a los partidarios del cine intelectual, es que triunfa es el cine de entretenimiento. Y decir que ese cine no es cine o es “un parque de atracciones” o “despreciable” es insultar a todos los millones de espectadores que disfrutan viendo esas películas y tan solo pretenden distraerse sin más pretensiones que pasarlo bien viendo a sus héroes preferidos. Es curioso como al revés no pasa. No han salido ninguno diciendo que el cine intelectual es aburrido, lento y a veces incluyo ininteligible (como el de Lars Von Trier o David Lynch). Simplemente se entiende que es otra forma de hacer cine y se respeta.

En conclusión, hay que dejar que cada uno vea el cine que le gusta y disfrute con ello y ante todo que se respete la opinión y los gustos de los que no opinan como tú. En ese sentido Gunn estuvo mucho más acertado con su respuesta que las actitudes de Scorsese y Coppola. Por cerrar esta polémica en pos de que haya paz y concordia, y ante todo respeto, parafrasearé a Clint Eastwood en La Lista Negra (Buddy Van Horn, 1988): “las opiniones son como los culos. Todo el mundo tiene uno”

Si quieres estar al día de la actualidad de FanFan y enterarte antes que nadie de todo lo que publicamos, síguenos en nuestras redes sociales: FacebookTwitterInstagram y YouTube.

Dejar respuesta

¡Deja un comentario!
Nombre