Sobre el caso de Colonia Dignidad, un estado dentro del estado, una secta de control psicológico, dirigida por un psicópata narcisista, se han escrito libros, se han hecho películas, y ahora tenemos una serie que se puede ver en la plataforma HBO. Dignidad (‘Dignity’), es una miniserie de producción chileno-alemana. Está organizada en ocho capítulos. Y narra los hechos ocurridos en la llamada Colonia Dignidad, fundada en los años sesenta por un ex militar alemán. Colonia Dignidad se implantó en Parral, y contó con la protección de la dictadura militar chilena de Augusto Pinochet.

Colonia Dignidad

Colonia Dignidad estaba situada en un pueblo tranquilo del sur chileno: Parral. Allí un ex militar nazi llamado Paul Schäfer instaló en los años 60 una organización sectaria y autónoma. La llamada Colonia Dignidad era un estado dentro del estado, con sus propias leyes, su propia educación, aislado del mundo. Producían sus propios alimentos, tenían un hospital que servía a la población de los alrededores y establecieron una red de negocios entre Chile y Alemania que les dio protección política e impunidad para sus crímenes: muertes, torturas, abusos sexuales y violencia.

El relato de la serie discurre a través de dos líneas de tiempo. Comienza con una escena en la que dos niños chilenos se asoman a una ventana para espiar la clase de las chicas de origen alemán. Estamos en los años 60. Los niños son perseguidos y uno de ellos capturado. Schäfer le impone un castigo. Los dos se encierran en el baño de las habitaciones privadas del dirigente de la secta. El tiempo presente en la serie es el año 1997. Las primeras denuncian llevan a Leo Rodríguez, abogado, hasta Colonia Dignidad con una orden de detención para Schäfer. Leo habla alemán con fluidez. Y su actitud de pisar un terreno conocido no pasa desapercibida para su compañera de investigación.

El abogado que destapó el caso

El peso de la narración recae sobre Leo Ramírez, abogado, casado con una mujer alemana que trabaja en la embajada. Leo es un antiguo interno de Colonia Dignidad. Su madre, viuda, entregó su dos hijos varones a Hausmann, uno de los dirigentes de la secta, con la promesa de una educación a la que ella no podía acceder. Leo viaja acompañado de un grupo de policías hasta Parral para detener a Schäfer. En su equipo, algunos de los agentes son contrarios a esa operación. Leo revive pronto un pasado que tenía olvidado, entre nieblas.

El abogado sufre pronto el acoso de la población de Parral. El poder político local, encarnado por el senador Ríos, se opone a la detención. Schäfer y su secta son para los habitantes de Parral un grupo benefactor: si desaparecen se quedarán sin el hospital que les brinda sanidad de calidad gratuita. Leo se siente perseguido. Esa noche atropella a un joven chileno. No quiere que le lleve al hospital, y Leo le conduce hasta la casa de su hermana Carmen, la que se quedó con su madre cuando los hermanos fueron entregados a la Colonia.

Schäfer
Schäfer, a punto de castigar a Pedro Rodríguez, hermano de Leo

Dignidad, una ficción que atrapa

Pronto conoceremos la verdadera identidad del joven atropellado. No es un espía enviado por la secta, como sospecha Leo. El abogado, después de un comienzo titubeante, comienza una estrecha colaboración con la agente que le acompaña en la investigación, una relación que alcanza pronto momentos de tensión erótica.

Dignidad es un relato que atrapa desde el inicio. Conjuga el presente con el pasado en una trama muy bien organizada, llena de conflictos y de lagunas que poco a poco se van desvelando y que pasan a formar parte de una investigación compleja. La historia principal es la investigación, pero de forma paralela se desarrollan otros conflictos como el de la joven Anke, una interna de Colonia Dignidad que quiere abandonar el recinto y que sufre los castigos de sus dirigentes para evitar su fuga. Schäfer y Hausmann imponen su ley de forma salvaje y despiadada con el pretexto de aplicar una ley divina y de proteger a los internos de un exterior donde habitan los monstruos.

La fuga de Schäfer

La historia cautiva además por su realidad histórica. La Colonia Dignidad fue fundada por nazis huidos de Alemania, y con el propósito de mantener una mentalidad pura e incontaminada, una isla nazi aislada del mundo a la espera de la segunda venida del nuevo Fürher. Schäfer consiguió escapar y fue detenido en Argentina en 2005. Fue extraditado y declarado culpable de abusos a 25 menores de edad. Murió en Chile en 2010.

El apoyo político y la corrupción permitieron que Colonia Dignidad desarrollara su proyecto sin que nadie les molestara. La fuga de Schäfer fue posible por todo un sistema que le dio protección, incluida la presión social de quienes pensaban que se trataba de un benefactor al que se perseguía de forma injusta con denuncias falsas. Una serie magnífica, muy recomendable, que repasa hechos históricos y que nos anima a una reflexión sobre la capacidad de seducción de los monstruos.

Dejar respuesta

¡Deja un comentario!
Nombre