Pues resulta que hoy, al solecito de la escalera, hemos empezado a hablar de series. Todo iba muy bien hasta que ha aparecido José Luis. A Lola, de repente, le han dejado de interesar las series. Como nosotras hemos seguido hablando alegremente, él se ha unido a la conversación y nos ha contado que había empezado a ver la serie documental de la vida de la chica esta, la novia de Ronaldo.

Ha sido como lanzar napalm a una hoguera. Las que estábamos sentadas nos hemos levantado y todo. La primera en saltar ha sido Marga, nos ha instruido sobre la pobre muchacha diciendo que:
—Esa chica tiene un culo para cuatro piernas.
Tina ha rectificado:
—Yo con el cuerpo no me voy a meter porque, para mí, tiene un cuerpazo, pero no es mas tonta porque no amanece antes. Tiene mas coeficiente intelectual el cadáver de una medusa.
Hemos tenido que darle la razón cuando ha comentado la escena en la que ella dice que le gusta mucho la naturaleza mientras lleva a sus hijos a un club a montar en poni. Después cuenta, de manera muy dramática, que a ella le dan miedo los caballos porque tuvo un accidente una vez con uno. Te imaginas que la pobre ha sufrido una caída grave, y lo siguiente que dice es que un caballo le mordió una uña. Afortunadamente era de gel, dice ella.
Bea ha reconocido que le simpatiza. Las demás sabemos claramente que es porque ha comentado en el documental que es creyente y Dios le ha ayudado mucho en su vida. Con eso a Bea le vale, ya no tiene que ver más.
Entonces Lola le ha preguntado a José Luis.
—¿A ti te gusta? —Mientras le miraba inquisitivamente.
A mi me parecía un mujerón. Ahora, después de empezar a ver el documental este… ha perdido atractivo.
—¿A ti te parece esa tía un mujerón?
—A ver, Lola, la chica fea no es…
—Una cosa es no ser fea y otra ser un mujerón.
Es fea y tonta, Lola, fea y tontísima.
—Así me gusta, que nos entendamos.
Lola rompe a reír y José Luis relaja la cara de tensión que se le estaba poniendo. Entonces les digo que mucho poner verde a la chica pero que, por lo que se ve, hemos visto todos el documental. Entonces Lola reconoce que ella lo empezó a ver, pero que notaba como iba perdiendo neuronas a toda velocidad y que, como no está sobrada de ellas, lo dejó de ver al instante. Aún así, nos ha querido hacer un resumen de su opinión que, según ella, es también un resumen de la opinión de todas. Según Lola con menos culo también se caga. Que no hace falta poner voz de teléfono erótico para hacerte pasar por una chica fina y educada. Que no se puede hacer un documental diciendo 200 veces que eres una chica sencilla que no olvida sus orígenes y terminar diciendo «yo he limpiado, he sido camarera, dependienta y ahora soy la puta ama»
Y, como ella siempre tiene que terminar con una estocada, nos ha dicho mientras le guiñaba un ojo a José Luis:
«Esa tía para llegar a mi altura tiene que hacer noche en el ombligo»
Menos mal que la conocemos. Y José Luis, poco a poco, también.

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