Bueno, pues esta semana pasada se ha llevado a cabo la celebración, para quien entienda que hay algo que celebrar, del orgullo gay. Recuerdo muy bien una entrevista que le oí una vez al genial Camilo José Cela. Era Don Camilo un hombre preclaro y sin pelos en la lengua, como buen gallego, mordaz y rápido. Le preguntaba entonces el periodista por un homenaje que se había rendido en esas fechas a Federico García Lorca, por parte de alguna asociación de homosexuales. Si, a nadie puede ofender la palabra homosexual. Es la traducción al castellano de la palabra gay y, que yo sepa, en España se habla castellano.

Don Camilo, con su ironía innata, contesto “ sólo espero que cuando me hagan a mí un homenaje sea menos flojito “. El entrevistador, que no era Jorge Javier Vázquez, solo acertó a preguntarle si tenía algo en contra de los homosexuales, a la que Don Camilo respondió : “ yo no estoy ni a favor ni en contra de los homosexuales. Me limito a no tomar por el culo “ Fantástica respuesta, que hoy sin duda abriría los telediarios de Telecinco y de TVE. Mirando con perspectiva la época que nos ha tocado vivir, y mi perspectiva es que tengo tres hijos, uno ya adulto y otros dos en estado adolescente, tengo que decir que la supuesta libertad tan esgrimida por todos los partidos, sobre todo de izquierda, es totalmente inexistente. En todos los terrenos, pero sobre todo en este terreno de la supuesta tolerancia con las opciones sexuales.

Yo nací en el año 1970. Por supuesto, había homosexuales, de ambos sexos. Desgraciadamente, por la situación socio política, la mayoría de ellos se veían obligados a ocultar su condición, situación ésta sin duda injusta y muy dolorosa. En el año 1975, merced a la recuperada democracia, esta condición cambió, lo cual permitió que los y las homosexuales pudieran tener una vida normalizada. Situación muy deseable, a nivel socio cultural y más justa para ellos.

Pero es que ahora vivimos un momento en el que ciertos medios de comunicación, casi todos, nos quieren hacer ver que lo moderno y lo guay, perdón, lo cool, que guay es de los noventa, es ser homosexual, bisexual o pansexual. Yo cuando oigo esto de pansexual me imagino a una persona, de cualquier sexo, introduciéndose una barra de pan por alguno de sus agujeros. Pero creo que no es esto lo que significa. Si alguien lo sabe, le ruego me lo explique a través de twitter ( @julioml1970 ). Y ya si, además, sabe que significa LGTBI y la retaila de letras que últimamente le añaden, que me lo explique también.

Es espeluznante, para los que tenemos hijos o hijas en edad de afianzar su personalidad, ver como se está intentando no normalizar, sino fomentar este tipo de tendencias sexuales, incluso en edades que están totalmente fuera de lugar. En ciertos centros de la educación pública e incluso a través de leyes que no buscan igualar derechos y, no lo olvidemos, obligaciones de los homosexuales, sin fomentar esta práctica.

Sirva como ejemplo la recién aprobada ley Trans. Resulta que ahora, cualquier persona, puede modificar su sexo en el DNI. Pero esto no significa solo que alguien nacido hombre pueda poner en su DNI que es mujer y viceversa. También puedes optar por no tener sexo, como los ángeles. Bonito, pero ficticio. La naturaleza es tenaz y clara. Si has nacido con pene, eres hombre. Si has nacido con vagina, eres mujer. Luego puedes tener derecho a poner en tu DNI que eres una berenjena o un calabacín, pero eres lo que eres.

No veo la necesidad de tomar las calles para celebrar el orgullo homosexual. Entonces, también podrían mostrar su orgullo los albañiles, los veterinarios, los registradores de la propiedad y montar estos macrobotellones completamente extemporáneos en época de pandemia

Esta dictadura Podemita de lo absurdo no solo alcanza hasta aquí, sino que a favor de la inclusividad está queriendo modificar el diccionario de la real academia de la lengua. Ahora no solo somos todos, sino también todas y todes. Me imagino que todes son los hermafroditas o los que han puesto en el carnet que han nacido coliflor. Somos tan gilipollas que nuestro ministre Irena Montere se ha hecho un nudo en la lengua en más de una ocasión, de lo inclusiva que quiere resultar. Recordemos cuando, en un informativo, aludió a los “ fuerzos y cuerpas de seguridad del estado “. El top de la inclusividad, sin duda.

Miren, yo soy un hombre del siglo XX. Para mí, un hombre homosexual es un marica de toda la vida y una mujer homosexual, una bollera o una tortillera, según si eres golosa o te gusta lo salado. Si tan orgullosos están, no deberían utilizar la palabra gay. Homosexual, de toda la vida. Seamos claros. Sean claros. No pasa nada.

Pero eso sí, no les digan a mis hijos que lo bueno es ser gay. Llámenme homófobo, si así se quedan tranquilos, pero la naturaleza es sabia y, según la ley de la procreación, ley natural, no decreto ley podemita, una pareja está formada por un macho y una hembra. Todo lo demás es otra cosa. En cualquier caso, no veo la necesidad de tomar las calles para celebrar el orgullo homosexual. Entonces, también podrían mostrar su orgullo los albañiles, los veterinarios, los registradores de la propiedad y montar estos macrobotellones completamente extemporáneos en época de pandemia.

O, en un alarde de locura, podríamos mostrar nuestro orgullo los heterosexuales, siempre y cuando no nos lo prohíba Pedro Sánchez. Imagínense, de locos. Yo soy heterosexual y estoy orgulloso de ello.

“¿  A quién le importa lo que yo haga ?. ¿ A quién le importa lo que yo diga ?. Yo soy así y así seguiré. Nunca cambiaré “.

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3 Comentarios

  1. Julio: ¿Usted se da cuenta de lo que ha escrito en el artículo «El orgullo de ser heterosexual»? ¿Se da cuenta de que el colectivo LGTB le puede denunciar por ello, por los insultos homófobos que les profiere? ¿No le da vergüenza, no pensar lo que piensa, sino vanagloriarse en público de ello..? ¿No se da cuenta de que este colectivo se manifiesta para hacer valer sus derechos porque, hasta hace poco tiempo, han sido pisoteados por la mayoría de la sociedad..? Mire, no tengo palabras ante sus barbaridades y, sobre todo, exabruptos tales como «me la pela totalmente». ¡Vaya estilazo y educación que usted tiene! Usted ha caído a la altura del barro. Su catadura moral es la más barriobajera y nazi que se puede tener. Usted debería estar encerrado en una celda por ser un individuo socialmente peligroso. Gente -por decir algo- como usted sobra en la sociedad. ¡Váyase al bosque y hágase hermitaño y deje de hacer daño!

  2. Los mas beligerantes sois los que,en no pocos casos,ocultais vuestra verdadera sexualidad.Es decir,que no me extrañaria que te hubieras acostado con algun hombre y como no te aceptas,reniegas e insultas y te rebelas contra un hecho que esta presente en todas las especies. Espero con todas mis fuerzas que alguno de tus hijos te salga ‘maricon’ o ‘bollera’ o – esto seria lo mas- que te saliera transexual y que te lo echara en el morro…

  3. Todavía me encuentro perpleja desde que he leído su columna, señor Moreno. A estas alturas de siglo y con la que está cayendo no puedo entender cómo puede haber alguien como usted, que haga alarde de esas ideas fundamentalistas y homófobas, que pueden llegar a considerarse constitutivas de un delito de odio. No soy homosexual pero sus palabras me ofenden profundamente. Debería usted vivir en un país como Irán o Hungría, por citar alguno de los muchos que no respetan los derechos humanos. El día del orgullo heterosexual es todos los días del año; nunca han sido perseguidos ni insultados ni denostados ni discriminados por su condición sexual. Nunca han sentido la necesidad de reivindicar sus derechos. A las minorías se las protege, sr. Moreno, no se hace burla a su costa. Por eso, a pesar de no ser gay, me siento muy orgullosa de vivir en un país en el que cada vez hay menos gente como usted.

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