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Cuaderno de Choisy, el hombre que mira desde el suelo

Cuaderno de Choisy
Van emergiendo las obras escritas durante el confinamiento. Y de entre las editoriales atentas a lo que han dejado los escritores, Fórcola se lleva los laureles. Ya comentamos aquí la edición de otros diarios, como los de Jordi Doce que contaban una vida extraña y nueva, el silencio de las calles vacías, las aventuras de robinsones en pisos de repente aislados. En Cuaderno de Choisy el mundo de repente encoge, pero no por eso se hace menos rico. Como en Viaje alrededor de mi habitación, el mundo interior revela constelaciones que en otro contexto no pasan de ser estrellas de la intimidad.

‘Maestros y amigos’ de Andrés Amorós: la vida a hombros de gigantes

Andres Amorós
Andrés Amorós se define como un curioso apasionado, un eterno aprendiz. Maestros y amigos es el recuento de sus aprendizajes, y de su cercanía amistosa con los grandes de las letras, de la escena, de los toros, o de la vida académica. Maestros y amigos. Semblanzas y Recuerdos es una colección de eso, de semblanzas, un género clásico, como de "vidas ejemplares" que siempre es interesante cuando al perfil de la figura pública se le añade una visión cercana, de una proximidad en este caso amistosa. En la amistad, Andrés Amorós reconoce la sabiduría y el talento de su maestro, pero no por eso renuncia a tener con él un diálogo privilegiado, una comunicación lo más próxima posible de ideas y de experiencias. Sus estrategias son siempre amables. A Dámaso Alonso confiesa que se lo ganó a base de ofrecerle su coche para regresar a casa, al gran poeta, que dependía de los horarios de los transportes públicos.

‘Breve historia del marcapáginas’, el capricho de Massimo Gatta

Marcapáginas
A los sibaritas, este librito que David Felipe Arranz define en el prólogo como un capricho, "juguete de fino diletantismo" les encantará. Es en efecto un breviario nacido de la pasión por los libros. Un ejercicio, un boceto de historia con apuntes curiosos sobre un objeto menor, versátil, que ha tenido mil formas, y que siempre ha mantenido la función de ser una señal, una bandera de pausa, un "aquí me quedé" de los lectores de todos los tiempos. Sus maneras son infinitas. En los libros de los amantes del libro se encuentra toda una arqueología: billetes de mil pesetas, billetes del metro, marcapáginas de editoriales, folios doblados en cuatro, alguna hoja seca, pétalos de una flor convertida en sello, un diagnóstico médico, una multa de la policía del estado de Wyoming, o una ficha donde anotamos las citas de la lectura. Massimo Gata ha escrito una pequeña joya que navega entre el arte, la artesanía editorial y la literatura.

‘Guardianes de la memoria’, los que llevan el peso del pasado de Europa

chernobil
Hay ciudades/signo, regiones que tienen un significado unívoco. Su campo semántico cubre apenas dos o tres sentidos. Negros, oscuros como pozos, o intensos por su carga de dolor. Son ciudades o regiones que cargan el peso de la historia, la grave tarea de estar ahí para significar una tragedia, una posibilidad siniestra de lo humano. Es decir, una posibilidad común a todos. Algo que debemos evitar con cuidado extremo, conscientes de que volver al horror es quizá un camino inevitable. Tienen esas regiones una fuerza de atracción irresistible. Como la lengua, que vuelve una y otra vez a repasar el perfil de la caries. Son ciudades y regiones que cargan, además de ese peso histórico, con la banalización del mal. El turista las frecuenta por el placer de "haber estado allí". Se autorretrata con sus móviles, comparte una sonrisa en el umbral de Auschwitz. Una risa fuera de lugar, como si al signo de la ciudad le hubiéramos privado de sentido.

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el poder del perro

‘El poder del perro’, un western que no es un western

El poder del perro (Netflix) comienza con una escena clásica en el oeste americano: el traslado de un gran rebaño de ganado. Viajan por el Oeste, en paisajes agrestes, de grandes llanuras vacías y colinas nevadas. Es Montana, en el norte de Estados Unidos, pero está rodado en Nueva Zelanda. El rancho es propiedad de dos hermanos. Dos mundos. Uno de ellos, George (Jesse Plemons) es tranquilo, aseado, culto, callado. El otro, Phil Burbank (Benedict Cumberbatch) es un vaquero duro, de mirada de lobo, agresivo, sucio. Estamos en los años veinte. El genero es el western, pero solo en apariencia. El poder del perro es una película de trama psicológica en la que Jane Campion juega con la ambigüedad y la sorpresa.
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‘Biografías’: la obra de Zweig sobre las vidas de los grandes de la historia

Las cajas de Acantilado se han convertido ya en un clásico. Suponen siempre una inversión que merece la pena. Las entrevistas de The Paris Review, que fueron un superventas en diciembre pasado, fueron un éxito, creo que inesperado incluso para la propia editorial. Reunir en dos tomos conversaciones con grandes de las letras era un regalo para los amantes de la literatura o para los seguidores de un género en el que la revista ha alcanzado la excelencia. Reunir sesenta años de conversaciones con los grandes autores permitió crear dos tomos ineludibles. Lo mismo podemos decir de la obra biográfica de Stefan Zweig, un género en el que llegó a la cumbre, porque las biografías del austríaco son clásicos, por su valor histórico pero también por su capacidad de penetrar en los pliegues psicológicos de personajes que en muchos casos son de una complejidad muy difícil de abarcar.
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Bichopalo, una gran mesa, sin prisa, sin pausa

En el mundo prepandemia, Bichopalo era un pequeño restaurante de mercado, en el de Barceló. Unas pocas mesas altas, una cocina diminuta, una técnica muy precisa, una imaginación desbordante y una atención que sobrepasaba la excelencia. Esas eran las armas de los hermanos Pozuelo. Daniel y Guillermo.  Daniel se ha formado en grandes cocinas desde Arzak a Alboroque. Hasta que puso la suya, porque llega un punto en que la disciplina de otros no puede encerrar la creación propia. Uno cuenta con los dedos las veces que ha tenido la oportunidad de ver crecer un restaurante, desde un pequeño fogón, hasta la fama. En el caso de Bichopalo, los Pozuelo están dando pasos en esa dirección. No buscan la celebridad. No tienen prisa. Van a su aire, con paso seguro, no han cambiado la esencia: en sus platos ya hay una gran cocina. Y a precios de clase media urbana. Tienen lista de espera. No es extraño. Ahora les digo el porqué.
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