The Sleepers. Dirigida por Ivan Zachariáš. HBO

En el treinta aniversario de la Primavera de Praga, HBO nos presenta una serie ambientada en la Praga del final del comunismo, en la transición hacia un régimen democrático. Después de décadas de mentiras, es el momento de la verdad. O al menos eso es lo que esperan los cientos de miles de checos que salen a la calle a pedir libertad. El gobierno y la policía saben que su tiempo ha terminado. Los soviéticos temen la pérdida de control del centro de Europa, y los servicios secretos occidentales piensan que ha llegado su hora.

La historia comienza en Londres, en octubre de 1989: el matrimonio formado por Marie (Tatiana Pauhofova) y Viktor (Martin Mysicka), que desertaron de Checoslovaquia en circunstancias dramáticas hace 12 años, se dirigen a Praga. Marie, violinista profesional, quiere volver a ver a su familia. Su padre, un disidente, formó parte del grupo que firmó la famosa Carta 77, que aglutinaba a los que se opusieron al comunismo y al control que ejercía la Unión soviética sobre el país. Los autores de la Carta 77 eran los continuadores de la Primavera de Praga de 1968, aplastada por los tanques rusos. El padre de Marie ha muerto, pero su hermana sigue viva, a pesar de las miserias que ha tenido que soportar. Las motivaciones de Marie son claras, pero las intenciones de Viktor son oscuras, y desde el principio, la serie lo sitúa en un terreno de ambigüedad. Ambos tienen claro que después de la agitación política en Alemania del Este, Hungría y Polonia, los vientos de cambio pronto se extenderán por Checoslovaquia.

No combatimos el comunismo sino a Rusia

Pero no tardan mucho en darse cuenta de que ese tiempo aún no ha llegado. La Praga del final del comunismo es una ciudad en la que los soviéticvos siguen teniendo mucho poder, poder sobre las personas, en buena parte gracias a información que permite el chantaje y el control de las voluntades. La tiranía ha producido una legión de esclavos.

Después de un inesperado giro de los acontecimientos, Marie se encuentra inconsciente en un hospital, y Viktor ha desaparecido sin dejar rastro. Preocupada y angustiada, termina sola, en un país que ya no comprende y que tampoco la comprende a ella. Acostumbrada a los códigos y reglas occidentales, el juego de las mentiras de la Europa del Este escapa a su comprensión.

El guion tiene diálogos vivos, llenos de alusiones a la actualidad. Una de las frases que al espectador le queda grabada es la que pronuncia uno de los personajes:no estamos combatiendo contra el comunismo sino contra Rusia‘. Vistos aquellos acontecimientos con la perspectiva de hoy, con un Putin enfangado en la empresa de reconstruir el poder del imperio, la frase tiene un valor concluyente muy claro. Europa sigue enredada en una guerra, de otro modo, con Moscú.

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Veremos claramente los dos mundos compuestos por los miembros de la Seguridad del Estado y los disidentes, ya que entre ellos discurre el argumento de la serie y la vida de la protagonista, quien poco a poco se ve obligada a descubrir secretos inesperados guardados por ambos bandos. El director de ‘The Sleepers’ es Ivan Zachariáš, al que ya conocemos por su trabajo en ‘Wasteland’. En el reparto tenemos que destacar el trabajo de Hattie Morahan (‘La bella y la bestia’, ‘Alicia a través del espejo’), David Nykl (‘Arrow’, ‘Stargate: Atlantis’), Martin Hofmann o Lenka Vlasakova.

Retrato de la Checoslovaquia de 1989

Se trata del primer proyecto del guionista, Ondrej Gabriel, licenciado en Ciencias Políticas por la Universidad de Praga, un joven de 40 años que apenas era un niño cuando ocurrieron los hechos descritos. Los productores de ‘The Sleepers’ de HBO Europe son Tereza Polachova (‘Terapie’) y Steve Matthews (‘Love/Hate’, ‘Los Borgia’).

Sin embargo, vamos a poder admirar un profundo retrato de la Checoslovaquia de entonces gracias también al trabajo del director de fotografía, Jan Velicky, que ha realizado numerosos trabajos en el campo de la publicidad. Esta es su primera experiencia en serie de televisión. Quienes no tengan memoria del comunismo, quienes hayan conocido solo la Praga turística de nuestro tiempo, podrán respirar el ambiente sórdido, sucio, ajado, desconchado, que era el paisaje en el que debía haber nacido «el hombre nuevo» que prometió la Unión soviética. Ese hombre es una ruina moral, que habita una sociedad marcada por la sospecha, la delación, el miedo y la miseria.

La narrativa es poco ortodoxa pero bella, con relatos que saltan entre dos décadas, cada una con su propio encanto y con su estilo estético y visual. Pero al final, la historia refleja miedo, paranoia y debilidad. Una serie de personajes pasmados, aturdidos, confusos, pueblan esta serie. A pesar de la frialdad que caracteriza su interpretación, el espectador se identifica con ellos, siente su angustia, su desesperación abatida, por vivir en un ambiente en el que todo es mentira, en el que cada uno juega a preservar su pequeña parcela de poder.

2 Comentarios

  1. Totalmente de acuerdo, Sra. Ramos. Una serie brillante y muy necesaria para descubrir a las nuevas generaciones lo que fue el comunismo real: miseria y podredumbre.

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