Una excepcional propuesta de corte tradicional con opción de barra y mantel. Ponzano podría considerarse como una de las zonas gastronómicas de la capital por excelencia. Una zona repleta de opciones a la hora de comer, cenar o sencillamente picotear. Locales para todos los públicos compiten por destacar en la dura competencia gastronómica, y algunos de ellos logran conquistarnos el paladar para que no dudemos en volver.

Sin duda, este el caso del restaurante Zaga. Abierto en julio de 2020, en plena pandemia, Zaga es un buen ejemplo de una cocina honesta y de calidad. Un coqueto espacio en una de las zonas más animadas de Madrid, donde apuestan fuerte tanto por la calidad de sus productos como por el servicio que ofrecen. Su objetivo máximo, el pleno disfrute de sus clientes. Por ello, en Zaga se adaptan a nuestras necesidades y tenemos la opción tanto de comer en barra de una forma más informal o disfrutar de una velada más relajada con mesa y mantel. Dos opciones para que, independientemente de nuestro plan, siempre salgamos satisfechos de Zaga.

Su nombre Zaga, un término de origen chileno que hace alusión al concepto de defensa, quiere recalcar que en Zaga, defienden el producto ante todo. Con una atractiva carta protagonizada por las mejores materias primas, adentrarse en Zaga es siempre sinónimo de éxito. Una excelente calidad al alcance de todos, gracias a su magnífica relación calidad precio, nos anima a repetir muy pronto.

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En nuestra visita a Zaga, comenzamos saboreando su formidable aperitivo de tortilla de patatas casera. Jugosa, sabrosa y deliciosa, podemos afirmar con conocimiento de causa que es una de las mejores que hemos probado últimamente. Continuamos con un riquísimo gazpacho que preparan a diario con los mejores ingredientes y grandes dosis de cariño que nos condujo a unas llamativas tostas de tataki de atún con un acertado toque picante que disfrutamos plenamente.

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La ensaladilla rusa que presentan coronada con guindillas en juliana es una verdadera delicia, que compartió protagonismo con unas originales berenjenas chinas que acompañan de una rica salsa romescu. Una receta exótica y diferente, que nos condujo a unas espléndidas croquetas de jamón. Crujientes por fuera y súper cremosas por dentro, las disfrutamos plenamente antes de pasar a probar la seductora causa limeña que logra trasladarnos a Perú con cada bocado.

Otro de los reclamos de Zaga son sus ricas anchoas con mantequilla y pan tostado. A pesar de su pequeño tamaño, nos sorprendió su gran sabor. De los platos principales, nos decantamos por el steak tartar que preparan al momento al punto picante que más nos guste. Nosotros lo pedimos muy picante y lograron alcanzar ese grado óptimo de picante para que no anule completamente el sabor del plato. Terminamos con una merluza a la brasa con patatas panadera que es un auténtico espectáculo.

Lamentablemente, en esta ocasión, nos resultó imposible llegar al dulce momento del postre. Una buena excusa para volver pronto a Zaga.

Zaga, una excepcional oda al producto en la animada zona de Ponzano. Un pequeño gran descubrimiento que hará las delicias de los amantes del buen comer y que, sin duda, merece la pena CONOCER.


Zaga

Dirección: Calle Bretón de los Herreros, 39

28003 Madrid

Teléfono: 912 321 130

Web: https://zagarestaurante.com/

Precio medio: entre 30€ y 35€

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