Carlos Saura fotógrafo. Círculo de Bellas Artes Madrid, del 1 de octubre al 12 de diciembre.

Es quizá su primera pasión, la fotografía. Fue la más temprana. Por eso decimos que Carlos Saura vuelve a ser fotógrafo. ¿Más pasión que el cine? No lo sé, pero Saura ha reconocido en algunas entrevistas recientes que en fotografía le queda mucho por aprender. Y quizá la pasión, o la vocación, son esos territorios donde nunca terminanos de aprender, esa zona en la que siempre nos sentimos como aficionados. Reconoce que tiene más de 700 cámaras. Siempre lleva una colgada al hombro, por supuesto digital. Saura fue uno de los primeros en apostar por el cambio tecnológico que jubiló el celuloide para pasar al pixel. Saura es un hombre del Renacimiento y como tal, abraza la tecnología.

De las fotografías de Saura se han hecho muchas exposiciones. Ahora el Círculo de Bellas Artes de Madrid abre una nueva muestra, enfocada por la idea de que ‘Carlos Saura ha practicado toda su actividad artística en un mismo plano, sin separar nunca unas facetas de otras. Su mundo creativo comprende diversas disciplinas que, si bien se concentran en el cine como aglutinador de relatos construidos por imágenes y sonido, nunca ha dejado de ejercer con total fruición y dedicación‘.

El hombre de la cámara

Si hasta ahora las exposiciones abordaban aspectos parciales del trabajo del fotógrafo, la del Círculo se sumerge en toda su obra, en toda una vida como fotógrafo, de un creador que nunca ha dejado de hacer fotos, que siempre ha sentido la fascinación de captar imágenes y robárselas al tiempo.

‘Solo he hecho las fotos que quería hacer’

Carlos Saura

Durante más de un año, otro fotógrafo, Chema Conesa, ha navegado por un mar de carpetas en el que se guarda la obra de Saura. Asegura haber visto unas 15.000 imágenes. Y se ha quedado con 120. Son las que integran la muestra. Algunas tienen un perfume de intimidad, como esta en la que se ve a Geraldine Chaplin pasando el aspirador, vestida con maillot, y ante un Superman estático que levita en la pared.

Carlos Saura fotógrafo, la exposición que recoge la faceta menos conocida del cineasta

Solo he hecho las fotos que quería hacer‘, asegura Saura en la voz de un vídeo que acompaña la muestra. En el orden de la muestra hay historia: fotos hechas a sus hermanas, fotos de familia del joven que estrena cámara y dispara a todo lo que se mueve; fotos en las que intenta emular la estética de otros fotógrafos de la época, de Catalá Roca, quizá de Masats. Retratan un país pobre. Es la España de los años 50.

De la foto al cine, y vuelta

El fotógrafo se hizo director de cine y rodó Los Golfos en 1959. Y empezó a tomar imágenes en los rodajes, sin afán documental, tan solo por el puro placer de hacer fotos. Fernán Gómez, López Vázquez, Gades, Lola Flores, Laura del Sol, Paco Rabal, Antonio Banderas, Ana Torrent. Todos pasan por la cámara del director/fotógrafo.

Pero quizá lo que más nos llama la atención, por desconocido, es el mundo íntimo de Saura, como esa imagen repetida en los espejos de un fotógrafo todavía vestido con un albornoz blanco de hotel, fascinado por el juego de imágenes que tiene frente a su cámara. Es un Saura distinto. Es un Saura fotógrafo. Es un Carlos Saura que vuelve a ser fotógrafo. Hay en esta muestra un sentido de viaje, como si aquella fascinación por la cámara oscura que descubrió de joven, siguiera intacta en el Universo de Carlos Saura.

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