En cada crisis, aparece el oro. Como refugio, como oportunidad, como salvación. La Stampa de Turín escribía hace unos días que el comercio de oro ha aumentado un sesenta por ciento. Unos venden para obtener liquidez inmediata, otros compran, porque intuyen, con razón, que el oro subirá de precio. En los meses que llevamos de 2020, el oro ha aumento su valor en un quince por ciento. Es difícil encontrar un activo que de más rentabilidad. En España, Kremar se ha asentado como una referencia. Esta empresa con sedes en Londres y Madrid vende monedas y lingotes. Y a precios que mejoran todas las ofertas del mercado. Y mientras, los grandes fondos acosejan comprar metal dorado, por su rentabilidad.

Si compras oro no pagas IVA

En Kremar estos días suenan continuamente los teléfonos Así que la conversación se ve interrumpida cada dos minutos por alguien que quiere comprar oro, como inversión personal, o como inversión para su empresa. «Hay muchos empresarios que convierten en oro sus excesos de liquidez, porque de esa forma tienen una inversión asegurada que les protege de tiempos de incertidumbre», nos dice Marina Gloria, su Directora general. Una de las grandes ventajas del oro es que su compra no paga IVA, con lo que el dinero que se invierte va íntegro a convertirse en metal.

En las crisis, en los momentos de incertidumbre, el oro ha sido siempre un refugio y una garantía de seguridad. El lector piensa de forma inmediata en las joyas de la familia vendidas para salvar un mal momento, pero es algo mucho más complejo: familias que invierten pensando en el futuro y buscando la rentabilidad de un activo que se puede convertir en liquidez de forma inmediata.

Una rentabilidad de dos dígitos

Este mecanismo funciona desde hace siglos. Y en esta crisis del COVID-19 lo vuelve a demostrar. Muchas empresas y familias van a poder atravesar esta tormenta de la pandemia gracias a que tenían sus ahorros en oro. Si lo compraron en el año 2000, por ejemplo, pagaron el kilo de oro a 11.000 dólares. Hoy cotiza a más de 54.000 dólares el kilo. Pero si miramos el corto plazo, desde enero de este 2020 el oro ha subido su precio en un 15 por ciento. Con las bolsas azotadas por la tormenta, hay pocas inversiones que den más.

Esa es la razón por la que los grandes fondos de inversión apuestan por el oro. Elliot y Caxton, dos de los más importantes fondos de Londres lo recomendaban a sus inversores y clientes en su último informe. En Kremar tiene claro que esta tendencia del mercado les favorece:» Vendemos confianza, vendemos seguridad, vendemos futuro, vendemos ilusiones sólidas. Ofrecemos una garantía absoluta para el ahorro de las personas, sean ricas o no. Y un trato personal para  cada inversor. No importa que sean empresarios o inversores con más o menos capacidad. Porque el oro es una inversión para todo tipo de economías»

Una inversión al alcance de todos

Primera perplejidad, porque la autora de este artículo asociaba oro con riqueza. La Directora general de Kremar me contradice: «entre los clientes de KREMAR tenemos  a  empresarios que guardan su liquidez en oro. Gracias a esa inversión algunos están pagando hoy las nóminas de sus trabajadores.  Y tenemos  como clientes a personas muy especiales que van a pagar en septiembre la matrícula de sus hijos o sus nietos con sus ahorros en oro.  Estos clientes especiales están representados por una mujer de edad avanzada, que vive de su jubilación«.

Asegura Marina Gloria que cada mes esta mujer compra  en KREMAR una moneda de oro. Quiere completar una caja de monedas porque quiere  hacer  un regalo especial para  su nieta. Cada mes invierte 170 euros en la moneda que compra:«ese es el espíritu que anima  nuestra compañía».

Difundir la cultura del oro

Kremar nació, dice su fundadora, para difundir la cultura del oro, para convertirlo en una inversión popular, que llegue a todos, porque todas las economías tienen capacidad de invertir en oro. Lo cierto es que, en esto, España está poco madura: «en países como Alemania hay una gran cultura del oro. Porque realmente  es una inversión al alcance de todo el mundo. Y está cargada de valores. El valor de pensar en cómo atravesar los tiempos difíciles gracias al ahorro en oro, o poder hacer una inversión que permita a nuestros hijos alcanzar un nivel profesional y humano superior. Esa es nuestra misión, y la cumplimos a través del oro. Porque el oro es una promesa. Está en nuestra cultura, es símbolo de pureza, de lealtad, de confianza«. Ese es su valor, que las promesas, cuando están selladas con un anillo de oro, son firmes y sólidas, y nos dan la capacidad de resistir y poder atravesar las tormentas de la vida con tranquilidad y con seguridad.

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