Disponible desde el 20 de agosto de 2020 en Xbox One y PC.

Es innegable que hay muchos videojuegos clásicos que tienen un encanto especial. Sobre todo, para aquellos que tuvimos la oportunidad de vivir la época dorada de la industria en los años ochenta y noventa. Durante ambas décadas se lanzaron multitud de obras que han dejado una profunda huella en la memoria de los aficionados, con ejemplos tan reconocibles como Pac-Man (Namco, 1980), Super Mario World (Nintendo, 1990) o Street Fighter II: The World Warrior (Capcom, 1991), entre muchos otros. Sin embargo, hoy quiero orientar los focos hacia un título en concreto, que vio la luz a mediados de 1991 en la mítica NES de Nintendo: Battletoads.

Ese videojuego fue desarrollado por la legendaria Rare, una compañía que se encontraba en pleno estado de gracia. Sus peculiares protagonistas eran Zitz, Pimple y Rash, tres sapos antropomórficos con cierta tendencia a meterse en problemas. Sí, podría parecer algo extraño la elección de esta clase de seres como personajes principales, pero debemos tener en cuenta que en aquella época la fiebre por las Tortugas Ninja estaba en plena ebullición. Lo cierto es que, hasta cierto punto, ver a tres batracios repartiendo mamporros a diestro y siniestro no se sentía fuera de lugar. Battletoads fue muy bien recibido por la crítica y el público, por lo que que no tardaron en llegar más entregas, incluida una en la que formaban equipo con los hermanos Lee, de la serie Double Dragon.

Sin embargo, con el paso del tiempo la popularidad de la saga empezó a decaer, provocando que hayamos estado una buena temporada sin tener noticias suyas. Ahora, en plena vorágine de compañías que se aventuran a recuperar sus franquicias del pasado, parece un buen momento para traer de vuelta a este particular trío de sapos. Para empezar, me gustaría comentar que sus desarrolladores —Dlala Studios— han sabido captar el espíritu del Battletoads original, el cual destacaba por incluir una interesante mezcla de géneros dentro de su propuesta. Eso sin olvidar la legendaria dificultad de varios de sus niveles, algo que se ha mantenido en esta entrega.

En busca de la Reina Oscura

Aunque los títulos de estas características no suelen darle mucha importancia a la trama, en el nuevo Battletoads se han incluido un gran número de cinemáticas que se asemejan, tanto en diseño como en estética, a las series de animación del canal de televisión Cartoon Network. La historia consta de cuatro actos, que a su vez están divididos en diferentes etapas, en los que se alternan niveles jugables con secuencias narrativas, algunas bastante extensas. El argumento, sin ser nada del otro mundo, está plagado de situaciones divertidas e ingeniosas, con diálogos que destilan un sentido del humor bastante canalla y gamberro.

La aventura da comienzo, cuando nuestros tres héroes descubren que han permanecido encerrados en un búnker, durante 26 años, aislados del mundo exterior. Resignados, intentan buscarse un empleo para ganarse la vida, pero está claro que el mercado laboral no está hecho para ellos. Después de algunos infructuosos intentos por aceptar su nueva realidad, deciden que ha llegado el momento de recuperar la fama de antaño. ¿Y cómo pretenden hacerlo? Pues nada mejor que alquilar unas turbomotos y salir en busca de la malvada Reina Oscura, su temible archienemiga. Si consiguen vencerla, volverán a ser admirados y respetados. ¿Qué podría salir mal?

Impartiendo justicia al estilo ‘Battletoads’

Esta saga siempre se ha caracterizado por mezclar diversos tipos de jugabilidad dentro de su propuesta, algo que no ha cambiado en la nueva entrega. A pesar de ello, las fases pertenecientes al género beat ‘em up son, con amplia diferencia, las más divertidas y satisfactorias de todas las que hay disponibles. En ellas, los protagonistas recorrerán los escenarios eliminando a los enemigos que les salgan al paso a base de golpes. Por suerte, el trío de sapos cuenta con un contundente repertorio de movimientos con los que repartir dolor entre los adversarios: combos simples, ataques especiales, golpes cargados… sin olvidar su habilidad innata para atrapar moscas con la lengua y así recuperar salud.

Además, también vamos a encontrar niveles en 2D con un alto componente plataformero, escenarios en los que manejar turbomotos, batallas espaciales, minijuegos, etc. En ese sentido, debo decir que Battletoads tiene algunos altibajos, ya que alternaremos situaciones bastante entretenidas con otras menos afortunadas. Además, hay momentos en los que la dificultad se dispara de forma considerable, obligándonos a repetir determinadas zonas más veces de las deseables. Por suerte, existe la posibilidad de elegir entre tres niveles de dificultad antes de empezar la partida —renacuajo, sapo y battletoads—, y los checkpoints suelen ser abundantes.

Uno de los puntos fuertes del título reside en el multijugador local para tres usuarios, el cual es, sin ningún género de dudas, el núcleo central de la experiencia. Muchos de los retos y desafíos que vamos a encontrar han sido ideados para ser resueltos en compañía, por lo que es muy aconsejable contar con el apoyo de otros dos jugadores. Sí, es posible afrontarlos en solitario, pero no resultan tan divertidos. Por desgracia, no se ha incluido ninguna función en línea para conectar con otros aficionados a través de internet. Una pena.

Sapos a todo trapo

Como podéis observar en los vídeos, el apartado visual entra por los ojos. Todos los personajes tienen una apariencia de lo más llamativa y una gran variedad de animaciones. Los ataques especiales son representados mediante efectos exagerados, como puños gigantes o pies de tamaño desproporcionado, ya que los protagonistas pueden trasformar su cuerpo para golpear con más fuerza a los oponentes. Los escenarios son muy coloridos y están plagados de detalles, permitiendo, en algunos casos, moverse por diferentes planos de profundidad. En el bando de los enemigos, me gustaría destacar el diseño de los jefes finales, pues lucen de maravilla en pantalla.

La banda sonora está repleta de melodías cañeras y machaconas, en las que los acordes de guitarra eléctrica truenan con fuerza. Lo cierto es que este tipo de música encaja a la perfección dentro del tono bravucón y gamberro de los Battletoads, además de aportar un ritmo trepidante a los niveles donde predomina la acción. Los diálogos están en inglés, pero es posible habilitar subtítulos en español si así lo deseas.

Conclusiones — ‘Battletoads’

Debo confesar que el regreso de este peculiar trío de sapos me ha provocado sentimientos encontrados. Por un lado, me lo he pasado genial cuando he iniciado alguna partida en compañía de otros aficionados. Sin embargo, la diversión se ha visto mermada cuando me ha tocado hacerlo en solitario, situando al multijugador local como la piedra angular sobre la que se sustenta la experiencia. Esta circunstancia hace aún más inexplicable la total ausencia de funciones en línea, algo que le habría venido de perlas a un título de estas características.

A pesar de ello, estoy seguro que los fans de los beat ‘em up de la vieja escuela sabrán apreciar lo que ofrece, ya que sus combates son tremendamente entretenidos y desafiantes, sobre todo en el nivel más alto de dificultad. Además, este nuevo Battletoads es muy variado, mezclando varios géneros dentro de su propuesta. Para concluir, comentar que los combates contra los jefes finales de cada nivel me han parecido magníficos, pues son los enfrentamientos más memorables de todo juego.

Lo mejor:

  • El multijugador local para 3 usuarios es divertidísimo.
  • Los diálogos te arrancarán más de una sonrisa.
  • El estilo visual y la dirección artística son sobresalientes.

Lo peor:

  • La ausencia de modos online es incomprensible.
  • Los niveles de las turbomotos y los que se desarrollan en 2D están un escalón por debajo del resto.
  • Hay algunos picos de dificultad, en determinados puntos, que son demasiado elevados.

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Reseña Panorama
Gráficos
Sonido
Jugabilidad
Duración
Diversión
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Aunque me considero un gamer de la vieja escuela, no soy de los que piensan que cualquier tiempo pasado fue mejor. Entre mis videojuegos favoritos se encuentran algunas joyas atemporales, con The Secret of Monkey Island, Sensible World of Soccer, Turrican y Resident Evil 2 a la cabeza. Sin embargo, también tengo sitio en mi corazoncito jugón para sagas más actuales, como Halo, Gears of War, Horizon Zero Dawn o The Legend of Zelda.

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