Carmela Díaz publicó recientemente Tú llevas su nombre, de la mano de La esfera de los libros. Una ficción histórica magníficamente relatada que nos traslada hasta Yucatán y con la que nos hace disfrutar capítulo a capítulo.

A raíz de la publicación de esta nueva novela, reseñada en esta web y que podrás encontrar en este enlace, hemos tenido la gran suerte de poder entrevistar a la autora y charlar con ella acerca de Tú llevas su nombre. Desde Fanfan le agradecemos mucho que nos haya dedicado unos minutos y nos haya facilitado estas magníficas fotografías de los lugares en los que está inspirada la historia.

Como lectores, podríamos describir Tú llevas su nombre como una novela apasionante que aúna pasado y presente, y que nos adentra en el fascinante mundo de la civilización maya. Pero tú, como su autora, si te pidiéramos una definición de este título, ¿Cómo la definirías aparte de como un «nuevo hijo tuyo» (si me permites la expresión)?

Tú llevas su nombre, ficción histórica de Carmela Díaz – Image vía www.esferalibros.com

¡Por supuesto que es un nuevo hijo! Cada obra literaria lo es. Y con un proceso que conlleva más tiempo que la gestación de un embarazo. Entre que moldeo la idea en mi cabeza hasta que el libro llega a las estanterías de las librerías, en mi caso transcurren casi dos años. A Tú llevas su nombre la definiría como la historia que vino en mi busca y cuyo resultado final me hizo feliz a mí y a muchísimos lectores.

La importancia del jaguar

Como decía anteriormente, aúna pasado y presente. Y lo hace de forma magistral. Además, en mi humilde opinión, a esta ficción le rodea verdadero alma. Tiene alma. Quizás sea consecuencia de, además de la trama, la idea de haber colocado al principio la leyenda del jaguar y logra que, en cierta manera, sobrevuele a lo largo de toda la lectura. ¿Ese efecto es algo buscado o simplemente surgió cuando decidiste ponerla al principio?

El jaguar aparece sutilmente en momentos clave de la novela. Representa muchas cosas, todas místicas y trascendentales: es el pasado y es el futuro; es la muerte y es la vida; la oscuridad y es la luz; es la lucha y es la paz; Es dolor y es esperanza; venganza y es justicia. El jaguar es la vida misma. Desde el principio quise ubicar su sombra mágica con toda la intención por dos motivos: porque su figura me fascina y porque, aunque Tú llevas su nombre no es una novela de mayas, sería una insensatez escribir una historia ambientada en la Península de Yucatán sin dar el peso que se merece a aquella civilización asombrosa.

Jaguar de Senkoe – Image @Carmela Díaz.

Mujeres como grandes protagonistas

Sin duda, es una novela en la que las grandes protagonistas son las mujeres. Guadalupe y Katherine. Aunque existen algunas diferencias entre ambas, se caracterizan por ser fuertes, con inquietudes, con personalidad propia y que saben lo que quieren. De esas mujeres que luchan por aquello que quieren. Se hace mucho más patente en el caso de Guadalupe, si tenemos en cuenta a la época en la que perteneció y al estamento social que le tocó vivir. Háblanos un poco de ello.

Guadalupe Montenegro es una mujer única que se abrió paso a principios del siglo XX en el mundo de los grandes terratenientes mexicanos, consiguiendo que su hacienda fuera una de las más prósperas de Yucatán. Aunque es una dama tan especial que su personalidad resulta imponente en cualquier época. Una mujer que defiende lo que es suyo por derecho y lucha en lo que cree, pasando por encima de convencionalismos, reglas impuestas y de lo socialmente establecido. En el México prerrevolucionario, el contexto histórico en el que tiene lugar esta historia, habría sido un personaje al que hubiesen querido anular, pero ella no se habría dejado. Guadalupe ignora lo que de ella se espera para vivir como quiere y Katherine termina eligiendo un futuro incierto, pero deseado. Ambas viven en siglos diferentes y atraviesan etapas vitales distintas. Pero son fuertes, no se dejan vencer por las complicaciones de la vida, se levantan, luchan e intentan superar los obstáculos. Persiguen sus sueños y pelean por las cosas en las que creen.

Casa Sandra, una de las ubicaciones por las que se pasea Katherine – Image vía Carmela Díaz

No son las únicas. Si nos remontamos más allá, Xareni también lo era. Decide que quiere cambiar su destino.

Exacto. Xareni decidió cambiar su destino por amor. Y las consecuencias de esa decisión llegan hasta nuestros días y se mantienen latentes durante siglos en el entorno que envuelve a esta novela.

Característica propia de la pluma de la autora

Relacionada un poco con las preguntas anteriores, ¿las protagonistas del resto de tus novelas también son mujeres con carácter y fortaleza? ¿Se podría decir que es una característica propia de la pluma de Carmela Díaz?

Absolutamente. Soy una autora cuyas novelas han estado siempre protagonizadas por mujeres decididas a las que la vida no se lo pone fácil. Por ejemplo, mi anterior libro, Amor es la respuesta, trata sobre una saga familiar de mujeres excepcionales a través de cinco generaciones y está ambientada en un harén otomano y en la corte del último zar de Rusia. Escribo pensando en mujeres reales, ellas me inspiran, lo cual no implica que tenga muchos lectores masculinos enamorados de mis historias. Las mujeres valiosas, valientes y pioneras no pertenecen únicamente a la ficción literaria; están en nuestra vida, nos rodean, aprendemos de ellas cada día: son nuestras madres, abuelas, amigas, deportistas, científicas, maestras, escritoras favoritas…

El pasado nos debe un final feliz…

Una de las cosas que me llamó la atención es cómo acaba la novela. Esa bonita manera de cerrar aquel círculo que quedó inacabado un siglo atrás (o que no se cerró como nos hubiera gustado) y cómo lo hace ahora. ¿Es algo que surgió o siempre tuviste claro que fuera así?

“El pasado nos debe un final feliz…” es una de las frases que siempre tuve en la cabeza mientras escribía las casi 500 páginas de esta obra. Aunque en algún momento dudé si debía convertir una preciosa amistad en algo más o dejar el final que ha tenido… Pero el peso de unos antepasados tan especiales y la sombra mágica se merecían este final.

Hacienda Temozón – ejemplo de las haciendas que han servido de inspiración para Tú llevas
su nombre – image vía Carmela Díaz

Historia de emociones humanas

En Tú llevas su nombre se tocan, de forma más o menos velada o, mejor dicho, con distinta intensidad, algunos temas como el amor, la envidia, la maldad, la justicia o la igualdad, entre muchos otros. Háblanos un poco de ello.

En una historia de sentimientos diversos, de emociones humanas. Y a los que nombras yo le añadiría también la amistad, en este caso entre un hombre y una mujer. También la fuerza de los lazos fraternales: la determinación de una hermana es lo que desencadena que se cumpla el sueño de la protagonista. Y, sobre todo, es una historia de superación personal. De Katherine, una mujer en dificultades cuya ruptura le rompe el corazón y le obliga a rehacer su vida en el umbral de los 40, consiguiendo que en su madurez comience la mejor etapa de su vida. Como tantas mujeres contemporáneas. Lejos de desmoronarse por un drama se reinventa, emprende, toma decisiones complicadas y triunfa. Le echa agallas y consigue vencer a los demonios que mermaron su capacidad de amar. Además, mientras investiga la misteriosa desaparición de Guadalupe, descubrirá un anclaje emocional con la tierra de sus antepasados que la marcará para siempre. Howard Grant y Harry Newman también superan períodos oscuros. Son almas perdidas, desorientadas, atravesando una situación personal trágica; para ambos los secretos que esconden las ruinas de una hacienda centenaria serán el impulso para un nuevo volver a empezar.

Reflexiones que despierta la ficción

Las ficciones además de contarnos una o varias historias también sirven para hacernos reflexionar. La histórica nos transporta a otras épocas y sociedades y nos hace ver sus costumbres, formas de vida etc. También nos lleva a hacer otras lecturas. Entre ellas a que las personas somos «animales de costumbres» (si me permites la expresión). ¡Cuánta razón tiene nuestro sabio refranero español al decir eso de «el hombre es el único animal que tropieza dos veces en la misma piedra«! Da igual los años o los siglos que pasen porque seguimos siendo los mismos y no aprendemos nada. Seguimos cometiendo las mismas injusticias. Los mismos errores. Y por poner solo un ejemplo, en algunos ámbitos y sociedades la mujer aun es «propiedad de los hombres». Se supone que la mujer no está preparada para determinados puestos o son muy pocas las que lo consiguen. Las que intentan romper barreras son tachadas o definidas como «X». ¿Qué opinas?

Hay barreras por romper, especialmente en determinadas zonas geográficas del mundo. Pero aborrezco el victimismo. Otras mujeres que nos precedieron fulminaron techos impensables por la época que les tocó que vivir. Nosotras, cada una desde nuestras posibilidades, tenemos que dejar de lamentarnos y actuar por conseguir lo que buscamos. Tenemos aptitud, actitud y valía para culminar con éxito lo que nos propongamos.

La Zebra, otro de los escenarios de la historia y lugar que acogerá una de las presentaciones de «Tú llevas su nombre» – Image vía
Carmela Díaz.

En relación a la fase de documentación

Otra de las características de tu ficción es cómo retratas tanto a las personas como los ambientes y escenarios. O los momentos históricos. Frases como: «Cuando una maya paría una criatura de tez, cabellos u ojos claros, era bien sabido quién era el progenitor» o «los prejuicios son terribles«, lo dicen todo. Cuéntanos brevemente cómo te has ido documentando y cómo te has inspirado para abarcarlos.

Soy viajera y conozco los cinco continentes, pero uno de mis países favoritos es México. Lo llevo visitando durante años y en cada nuevo viaje me hechiza un poco más porque ofrece una diversidad geográfica, cultural, histórica y gastronómica sobrecogedora. Mis destinos favoritos, Holbox y Tulum son dos escenarios de la novela, especialmente Tulum que es casi un protagonista más. Siento debilidad por la Península de Yucatán (que abarca los estados del mismo nombre, Quintana Roo y su Caribe Mexicano, y Campeche).Allí encontré una historia poco explotada, tanto literaria como cinematográficamente: las haciendas del oro verde. Pertenecen a la etapa más boyante de México. Para documentarse hay que pisar el terreno; yo lo hago siempre a fondo. He visitado cada localización que aparece en Tú llevas su nombre, incluidas algunas de las haciendas que siguen en pie, ahora reconstruidas como hoteles de ultra lujo. He estado dentro de las plantaciones e, incluso, he podido hablar con personas que a principios del siglo pasado nacieron y vivieron en haciendas henequeneras.

Tulum Selvático – uno de los rincones en los que está inspirada la novela. Image vía Carmela Díaz

Acerca de la aportación de Tú llevas su nombre a la autora

Hay una frase en tu novela que proviene de la sabiduría maya que dice: «Dejar fluir significa sorprendernos con lo que la vida nos traiga aprovechando cada cosa para el aprendizaje«. ¿Qué es lo que ha traído Tú llevas su nombre y qué ha aprendido con ella Carmela Díaz?

Tú llevas su nombre me ha traído satisfacción personal y, de momento, muchos lectores encantados con esta historia, con su ambientación en la fascinante etapa de las haciendas mexicanas y con esos protagonistas con los que tanto empatizan. Esa es la mejor recompensa para un autor: sus lectores. Los escritores no somos nada sin los lectores. Y también me va a traer un precioso lanzamiento internacional en agosto en los lugares del Caribe Mexicano y de Yucatán que me inspiraron (iba a ser en junio, pero se ha tenido que posponer por el COVID19). ¡Deseando compartir experiencias con los lectores mexicanos y de otros países latinoamericanos!

Conociendo un poco más de cerca a Carmela Díaz

Y ahora, una pequeña pregunta para conocerte un poco más de cerca. Desde mi punto de vista de lectora, eres una mujer polivalente: Dircom, escribes en varios medios acerca de estilo de vida, viajes, eres novelista… Pero Carmela Díaz, ¿Cómo se define a ella misma?

Sobre mí misma prefiero hablar poco. Cuanto más se habla del autor menos espacio queda para dar a conocer su obra. Hay que poner todo el énfasis en la novela, en su trama, su narrativa y en sus protagonistas. La literatura perdió parte de su encanto cuando el ego de algunos autores fagocitó la importancia de sus criaturas literarias. Ocurrió lo mismo con el periodismo: parte de su esencia se quedó por el camino cuando los periodistas empezaron a copar titulares.

Y para finalizar, te dejo este espacio en blanco para que añadas o digas lo que desees.

Agradecer a los lectores su pasión por la escritura y el cariño que nos demuestran a los autores. Gracias también a los que compartís nuestras obras a través de portales, blogs y las redes. ¡Nos ayudáis muchísimo a llegar a más lectores! Y mi eterno agradecimiento a la implicación de los libreros de barrio, esos titanes de la utopía en tiempos imposibles.

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