La destrucción del bajo Manhattan. Danny Lyon. Museo ICO. Calle Zorrilla 3. Madrid

El final de una ciudad. Es uno de los ensayos fotográficos más relevantes del siglo XX. En las fotografías que cuelgan en el ICO de Madrid hay un aire que recuerda, de forma inmediata, a las imágenes de Eugène Atget de aquel París del siglo XIX que moría en el silencio de las ciudades deshabitadas. Lyon retrata la ciudad vacía antes de la muerte, antes de ser desmontada por un ejército de obreros, para cambiar de forma. Toma imágenes pero también lleva un diario sobre ese rito funeral. Documenta la demolición de 24 hectáreas de lo que fuera el centro histórico de Nueva York. Edificios construidos en el siglo XIX. Casas bajas. De dos a cuatro alturas. Son desmontadas por un ejército de obreros y metalúrgicos. Pero antes son habitadas por rebuscadores de oportunidades.

La muerte de la vieja ciudad

La vieja ciudad tiene que dejar lugar a la nueva. En los solares de esas casas mudas que retrata Danny Lyon, en las calles vacías, se va a levantar el nuevo World Trade Center. La segunda mitad del siglo XX contempla el ascenso imparable del capitalismo americano. Las grandes compañías, las finanzas trillonarias, reclaman colosos de acero y cristal. Un nuevo escenario. A Lyon le interesan las calles congeladas en el tiempo, sin vida. Busca los interiores de estos edificios desde cuyas ventanas se puede contemplar el avance de la nueva ciudad. Retrata los escenarios de otra vida, las habitaciones abandonadas donde ha crecido la hierba silvestre.

Interior de una vivienda deshabitada.
Interior de una vivienda deshabitada. Al fondo, la nueva ciudad.

Entre la belleza y el valor documental

Muchas de las imágenes de esta serie sobre la destrucción del viejo Manhattan tienen un valor documental. Pero en todas ellas late la belleza de las ciudades perdidas. Geografías vaciadas de vida, habitaciones despobladas, calles silenciosas. Son los alrededores del puente de Brooklyn, la calle West. Edificios que se remontaban, algunos, a los tiempos de la Guerra de Secesión. Esas habitaciones vacías nos hablan de las personas que vivían en ellas. Las calles con edificios de dos alturas nos muestran una ciudad aldeana, más amable y humana que la ciudad que vendría después. Casas de madera, interiores con revestimientos de yeso y papel

De fondo, el debate urbanístico. El dilema que enfrenta a todas las ciudades, entre mantener los viejos barrios o barrerlos para dar paso a un crecimiento en un mercado especulativo. La ciudad peatonal o la ciudad de los coches. La ciudad de los centros comerciales o la de las tiendas de barrio. Lyon sigue el derribo día a día. Contempla el vaciamiento, la anulación de la forma urbana. Y su cámara se va orientando, con el paso de los días, a los rostros de los obreros que llevan a cabo una tarea colosal. Registra su admiración por ese esfuerzo titánico y minucioso de esos seres que desmontan edificios ladrillo a ladrillo. Retrata a los últimos habitantes, las bandas de muchachos que rebuscan para vender el plomo de las cañerías a los chatarreros, sillas, muebles viejos.

El bajo Manhattan
El bajo Manhattan, visto desde el aire.

Manhattan y otros viajes, alguno a España

La muestra de Danny Lyon en el ICO reúne 76 fotografías. No todas pertenecen a la serie sobre la destrucción del bajo Manhattan. Al final de la exposición encontrarás na serie con las primeras fotografías de Lyon. Están tomadas en Europa. Algunas en España. Otras en Italia. Se trata de un álbum del verano de 1959. Fotografías inéditas, tomadas con una Exa de 35 mm que compró en Alemania, en el inicio de un viaje por Europa acompañado de su hermano.

Danny Lyon es uno de los pioneros del “nuevo documentalismo”. Forma parte también los “concerned photographers” (fotógrafos comprometidos). Entre sus principales trabajos, además de La destrucción del Bajo Manhattan (1967), se encuentran Uptown (1965), The Bikeriders (1967) o Conversations with the Dead (1971).

De la serie "Conversaciones con los muertos"
De la serie «Conversaciones con los muertos»

Conversaciones con los muertos

La muestra del ICO es una buena oportunidad para profundizar en la obra de Lyon. «Conversations with the Dead» (1971), es un recorrido por las prisiones del estado de Texas a finales de los sesenta: del 18 de octubre al 18 de enero. Fueron 14 meses, entre 1967 y 1968, en los que Lyon trabajó con libertad en varias cárceles. Lyon convierte el sistema penal de este Estado en un símbolo general de la cárcel. «Conversations with the Dead» nos cuenta la vida que comparten en aquel momento unos 250.000 hombres en los Estados Unidos.

En «The Bikeriders« (1967), Lyon muestra la vida de los moteros del medio oeste americano, y en «Uptown» (1965), refleja la vida del barrio de inmigrantes en el norte de Chicago: del 24 de enero al 26 de abril. Lyon es un fotógrafo con un sistema de trabajo en el que busca compartir la vida de las comunidades que quiere retratar. Vidas al margen del discurso oficial. Lyon no se limitaba a la fotografía. Tenía un afán documental que le llevó a registrar conversaciones, por ejemplo con los moteros de The Bikeriders«

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