miércoles, febrero 28, 2024

‘Aún aprendo’: quince historias de un arte menor

Share

Aún aprendo. Quince episodios sobre dibujo. Artur Ramon. Elba editorial

Pensar, dibujar, escribir. Todo forma parte de la misma actividad. Miquel Barceló le contó a Artur Ramon que los nativos del Himalaya le contaron que en su lengua las tres actividades son nombradas con palabras que tienen la misma raíz etimológica. «Todo el arte para Barceló es dibujo», escribe Ramon en Aún aprendo.

aún aprendo

Todo consiste en aprender a mirar, y el dibujo es la caligrafía primordial, la escritura del arte. El dibujo, añade al hablar de Picasso, es hijo del azar y del don. Un dibujo es una idea, «un mundo concentrado en líneas». Ramon repasa la película de Clouzot Le Mystère Picasso, de 1956. El pintor revela su proceso de trabajo. Dibuja sobre la superficie de un lienzo especial para que el cineasta pueda seguir el nacimiento del dibujo desde la primera línea.

Pinta Picasso con una mano en el bolsillo. Dibuja su iconocgrafía particular. «Lo hace tan bien y tan rápido porque lo ha hecho mil veces, desde los nueve años, cuando en Málaga dibujó los primeros animales como el inicio de un bestiario personal».

En cada dibujo se revela «el recuerdo de la mirada, la memoria de las imágenes, su extraordinaria capacidad eidética, es decir, una memoria visual de superdotado que le permitía replicar imágenes que no había visto en tiempo». El dibujo era su manera de comprender el mundo. Probablemente, como apunta Ramon, aprendió a dibujar antes que a leer o a escribir.

Aún aprendo toma el título de una anotación en uno de los últimos dibujos de Goya, en Burdeos. Un anciano camina ayudado de bastones. Y recoge el eco de las palabras de Miguel Ángel en la Capilla Sixtina. Desde Altamira a las paredes cubiertas de arcilla en la Biblioteca Nacional de Francia, obra de Barceló, estos quince episodios de Artur Ramon nos llevan a entender el misterio y los secretos de ese arte menor que es el primer estadio del arte. Así nos muestra la historia de Luca Giordano, un virtuoso del dibujo, tan rápido que era apodado fa presto (haz rápido), y que podía dibujar ante el rey de España el rostro de su hija cuando le preguntó por ella.

O nos descubre, a través de un dibujo comprado en una tienda en un pueblo del sur de Francia, la biografía de Fernand Pelez, un pintor contemporáneo de Degas, que prefiere «prefiere sumergirse en los camerinos, en el trasfondo» para denunciar un submundo de niñas explotadas, tristes y anoréxicas. Aun aprendo es una gran lección sobre arte, sobre la forma de mirar, sobre cómo los dones deben ir acompañados de la práctica, del sacrificio del trabajo y del ansia permante de perfección.

Alfredo Urdaci
Alfredo Urdaci
Nacido en Pamplona en 1959. Estudié Ciencias de la Información en la Universidad de Navarra. Premio fin de Carrera 1983. Estudié Filosofía en la Complutense. He trabajado en Diario 16, Radio Nacional de España y TVE. He publicado algunos libros y me gusta escribir sobre los libros que he leído, la música que he escuchado, las cosas que veo, y los restaurantes que he descubierto. Sin más pretensión que compartir la vida buena.

Read more

Otras historias en FANFAN