Una de las ventajas de las plataformas de cine es que las novedades compiten con los clásicos. Cuando la creatividad atraviesa momentos de sequía, siempre están los clásicos para salvarnos una tarde. Infierno de cobardes  se puede ver entre la oferta de Filmin. Fue estrenada en los cines a mediados de diciembre en 1973. Esto era dos décadas antes de que Eastwood ganara los Oscars a la mejor película y al mejor director por su regreso al género con  Sin perdón. Se trata de la segunda película dirigida por Eastwood.

infierno de cobardes

¿Qué cuenta Infierno de cobardes? La historia es sencilla: en 1870, un forastero (Clint Eastwood) pasa a caballo por la tumba de Jim Duncan, antiguo sheriff de la ciudad fronteriza de Lago, en el sudoeste de Estados Unidos. Los propietarios de la compañía minera, Dave Drake (Mitchell Ryan) y Morgan Allen (Jack Ging) lo contratan para que los defienda de tres pistoleros que están a punto de salir de la cárcel. Son los que mataron al sherif en una brutal paliza con látigos. Y todos en Lago esperan el regreso de los convictos y su venganza por los años pasados en prisión.

El forastero es un tipo duro que a la primera ofensa de los chulos del pueblo les pega tres tiros: tres muertos. El sherif local, un apocado comilón, promete no presentar cargos si el extranjero acepta defender al pueblo. El matón acepta el trato a condición de hacer las cosas a su manera. Entiende enseguida que la comunidad de Lago está liderada por un grupo de empresarios cobardes hasta la médula. Todos tienen algún delito que ocultar. Son sus pecados los que les hacen cobardes. Eastwood, que juega el papel de un forastero sin nombre, será juez y verdugo, un ser anónimo, fantasmal.

Infierno de cobardes es una película repleta de muerte y violencia, con una violación y algunos diálogos que hoy provocarían alguna violenta reacción del feminismo woke. El espectador que desprecie lo políticamente correcto apreciará esta transgresión. Ya en la época del estreno, Infierno de cobardes mereció la calificación de película X en el Reino Unido, un país muy aficionado a a la disciplina de los golpes y el látigo, siempre que no se muestren en el cine.

Infierno de cobardes es una maravillosa rareza, una obra a ratos delirante, surrealista y brutal. Y ya en esta su segunda película, demuestra el estilo de director que será en su carrera, una mezcla de cineasta crudo combinada con la herencia barroca que aprendió con Sergio Leone. Como escribió Derek Adams en Time Out: «Se suponía que esta iba a ser la despedida de Eastwood al mundo de Sergio Leone y Don Siegel, y efectivamente, aquí hace gala de gusto por el exceso del primero y del la eficacia del segundo».

Tidyman, autor del guion, encontró su inspiración para la historia de Infierno de cobardes en el caso de Kitty Genovese. Ocurrió en 1964. una mujer de 28 años de Queens fue apuñalada y asesinada mientras sus aterrorizados vecinos miraban por las ventanas de sus apartamentos sin pedir ayuda. Eastwood toma ese tema del Antiguo Testamento sobre la venganza por cobardía, la hipocresía y la inacción, y lo inserta en un género que conoce a fondo.

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clint eastwood
high plains drifter   1972
director clint eastwood
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lhomme des hautes plaine

Eastwood en Infierno de cobardes

Infierno de cobardes sugiere que el extraño forastero que salva al pueblo es el propio sherif Duncan que ha regresado del más allá para hacer justicia. Una de las escenas más notables de la película es cuando Eastwood pide a los pusilánimes vecinos del pueblo que pinten de rojo las casas mientras él pone con letras del mismo color en el cartel de entrada del pueblo la palabra HELL (infierno) Los asesinos excarcelados no han llegado, pero en Lago ya están todos en el infierno. Infierno de cobardes parece un western pero bien mirado es más una historia gótica de fantasmas.

Infierno de cobardes fue un éxito de taquilla. Una vez estrena, Eastwood escribió una carta a John Wayne. Le sugería que hicieran una película juntos. Wayne, que resulta que no era fan de la película, le contestó con una carta bastante brusca, diciendo que Infierno de cobardes «no va sobre lo que tiene que ir un western» y que la gente que sale en ella «no es el pueblo americano que se estableció en este país». La vieja generación se negaba a colaborar con la nueva. Pero el tiempo le ha dado la razón a Eastwood.

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