Algunos recientes éxitos de taquilla nos llevan a cuestionar la labor del crítico de cine

Si hablamos de El gran divorcio, habrá quién piense que nos referimos a la novela escrita en 1948 por C. S. Lewis, El gran divorcio: un sueño. Pero aunque aquella interesante obra nos ha prestado su título, a diferencia de aquella, la separación que vamos a comentar no debería ser, no tendría por qué ser, de orden ontológico. Diríamos más bien que no debería ser sino de carácter circunstancial.

¿A que llamo El gran divorcio?

Realmente el título ha sido elegido por el dramatismo que transmite. No creemos que exista el gran divorcio, sino una separación que esperamos sea temporal y que encuentre el camino de la reconciliación.

Dicho esto, ¿de qué estamos hablado? Pues que parece evidente que la crítica va por unos derroteros y el público por otros muy distintos. Recientemente hemos tenido los ejemplos de Minions: El origen de Gru, Jurassic World: Dominion o Padre no hay más que uno 3. Las críticas no han sido positivas, pero han tenido resultados brillantes en taquilla. La última es el mejor estreno del cine español desde 2016 y será probablemente la película española que mejor taquilla obtenga en 2022. Las otras dos son éxitos globales.

Los dinosaurios de Jurassic World: Dominion no han tenido buena acogida por parte de la crítica. ¿Es ésta un dinosaurio? ¿El gran divorcio entre crítica y público supondrá la extinción de la primera?
Los dinosaurios de Jurassic World: Dominion no han tenido buena acogida por parte de la crítica. ¿Es ésta un dinosaurio? ¿El gran divorcio entre crítica y público supondrá la extinción de la primera?

Por supuesto, hay excepciones notables. Localmente tenemos cintas como Alcarrás o Cinco lobitos que tanto han tenido buena acogida de público como han recibido críticas elogiosas casi de modo unánime. O a nivel global está el inesperado éxito de Todo a la vez en todas partes. Aunque a cambio tenemos cintas como El último duelo que, elogiada por la crítica, tuvo una fría recepción del público mundial a pesar de su extraordinario elenco (Matt Damon, Adam Driver, Jodie Comer o Ben Affleck) y estar dirigida por Ridley Scott.

¿Cuál es la labor de la crítica? Orientar y formar

Todo el mundo ha sido forjado por sus experiencias personales, por sus lecturas, por la música que ha escuchado y las películas que ha visto. Todos los críticos tienen preferencias, manías e incluso fobias. Y esto condiciona sus opiniones, sus gustos y su estilo. Pero seamos realistas, la crítica ha de estar al servicio del púbico y no al revés. Y si la crítica no entiende esto, se convertirá poco a poco en irrelevante.

Lo primero y principal que hace un crítico es aconsejar, orientar al posible espectador sobre lo que se va a encontrar, si hay emoción o risas o miedo o suspense, si la película es apta para niños o adolescentes, para ir en pareja o en familia, o quizá sea una cinta más apta para cinéfilos irredentos o estetas refinados.

Y sólo después, cuando el público confíe en nosotros y en los consejos que le damos, podremos formarle, ayudarle a encontrar nuevas formas del arte, guiarle hacia narrativas sutiles.

Una experiencia personal

Póster de Minari
Póster de Minari

Hace apenas unos días, un director de cine repasaba Minari en un canal de YouTube. Sonaré como un patán, pero en dos minutos me abrió os ojos sobre un personaje secundario, cuya historia traza el director con breves pinceladas pero que se me escapó cuando la vi. Y también desvela el pensamiento de la esposa sobre la granja de su esposo a través de la práctica que hace en casa sexando pollos.

Después de esto he apreciado mucho más le película concreta y el arte y la sutilizea de su director. Pero únicamente porque alguien me lo mostró.

La realidad de la crítica

Todos en nuestras posibilidades hemos visto mucho cine y hemos aprendido sobre este arte de manera más reglada o menos formal. Pero buena parte de la crítica parece alejarse del público de forma radical, iniciando ellos mismos el gran divorcio entre critica y público. Casi ninguno ayuda al espectador a elegir una película y menos a aprender sobre el cine.

Los eruditos. Demuestran sus vastos conocimientos sobre técnica cinematográfica, sobre historia del cine, con innumerables referencias… pero que quizá están algo fuera de foco en cuanto a orientar al público. Tienen más sentido cuanto más especializada la publicación.

Los narcisos. Tenemos críticos que parecen escribir para leerse. Usan un estilo alambicado que no queda claro si quiere decir algo sobre la película que comentan o es una mera exhibición de estilo.

Los despectivos. Otros demuestran su indiferencia o incluso su desprecio por el público y sus gustos y elecciones. Mal para ganar a los espectadores, para que nos escuchen, para que prueben nuevas experiencias de nuestra mano. Si alguien no va a la ópera, con escupirle en la cara no lograremos que vaya más.

Los que ya estuvieron allí. Y están de vuelta de todo desde Ben Hur, nada está a la altura y todo les aburre. ¿Podría ayudar a este hastío un cambio de profesión?

La reconciliación… o cómo superar El gran divorcio

No hay otra, hay que agachar la cabeza, bajarse de la torre de marfil y confesar los pecados. La crítica no es literatura, rara vez se lee por el propio placer de la lectura. La crítica es escritura funcional, casi como el manual de un microondas.

Póster de Ben Hur
Póster de Ben Hur

Hay que intentar entender al público potencial de cada momento, la película que criticamos en relación al público objetivo para el que se dirige (sólo así entenderemos y transmitiremos que el arte se ha de entender en sus propios términos), apantallar en lo posible los propios prejuicios y condicionamientos o al menos revelarlos al lector.

Y para esto es absolutamente necesaria una mente abierta, dispuesta a descubrir las nuevas formas de lenguaje cinematográfico, dispuesta a conocer nuevos directores, nuevas actrices y nuevos actores, nuevos directores de fotografía… Y aprender (siempre hay que aprender), aprender de otros que ven cine con sus propios ojos y desde sus propias experiencias… y tomarnos el tiempo y tener la paciencia de explicar las pequeñas joyas ocultas en una cinta que la pueden hacer magnífica.

Hemos de ser conscientes de la realidad del público actual. Ha pasado años, y especialmente durante la pandemia, alimentado de hamburguesas audiovisuales. No podemos despreciarle por esto ni tampoco exigirle sutilezas. Hay que acompañarle por sabores progresivamente más sofisticados, por texturas nuevas, para que logre disfrutar de la alta cocina.

Sólo así la crítica permanecerá relevante, sólo así evitaremos el gran divorcio entre público y critica y será así, cuando el público nos lea y atienda nuestras sugerencias, cuando podremos contribuir a educarlo, a ayudarle a descubrir las bellezas que nosotros disfrutamos, a pisar lo terrenos que exploraremos primero, a disfrutar los bellos paisajes que nosotros habremos disfrutado previamente y que querremos compartir.

Fanfan  te mantiene al día de las novedades en entretenimiento, y te ofrece servicios de comunicación y herramientas estratégicas para gestionarla. Si quieres estar al día de la actualidad de FanFan y enterarte antes que nadie de todo lo que publicamos, síguenos en nuestras redes sociales: Facebook, Twitter, InstagramIvoox, Spotify YouTube

Dejar respuesta

¡Deja un comentario!
Nombre